AMARO PARGO (1678 - 1747)

Amaro fue el pirata español más famoso de todos los tiempos. Temido por sus enemigos, tuvo patente de corso concedido por el Rey de España y se convirtió en el "Robin Hood" de las Canarias.

Amaro Pargo

Participó en la carrera de Indias, logrando una gran fortuna debido a la inversión de sus beneficios en las tierras de las que era propietario en Tenerife, dedicadas al cultivo de la vid. El intenso comercio que se desarrolló entre el Atlántico y el Caribe fomentó las actividades piráticas y corsarias. Amaro Pargo llegó a participar en intervenciones corsarias a las flotas de otros países europeos, apresando buques y destinando algunos a su venta. Llegó además a combatir con el legendario pirata Barbanegra. 

Para compensar malos actos en su vida, hizo muchas obras de caridad, se convirtió en un devoto religioso y en un generoso benefactor de conventos, ermitas e iglesias.
Sintió gran devoción por sor María de Jesús de León y Delgado, llegando incluso a financiar su funeral y su sepulcro. Realizó diversas donaciones con el objetivo de mejorar la vida de los más pobres de Tenerife, especialmente para la mejora de las condiciones de vida de los presos de la cárcel de San Cristóbal de La Laguna.

Su figura se ha visto envuelta en un halo de romanticismo y leyenda que lo han relacionado con la piratería, tesoros ocultos y romances ilícitos. Siendo protagonista de muchas novelas. 
Esta es su historia real.

Amaro Rodríguez Phelipe de Varrios Machado Lorenzo de Castro y Núñez de Villavicencio, mas conocido como Amaro Pargo, nació en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) el 3 de mayo de 1678.
Sus padres fueron Juan Rodríguez Felipe de Barrios y Beatriz Tejera Machado, quienes tuvieron otros siete hijos y tres hijas. El testamento de su madre, Doña Beatriz, presenta los rasgos típicos de la burguesía agraria por lo que se crió en una familia acomodada.

Durante siglos se ha especulado la razón que justifica el apodo del corsario "Pargo". En la actualidad se ha aclarado este asunto al ser un apelativo familiar, un apodo, vinculado a la familia materna de Amaro desde, al menos, finales del siglo XVI.

San Cristóbal de la Laguna en la actualidad

Su vida se basa mucho en el contexto histórico de la época. El tráfico comercial del siglo XVIII se vio condicionado por diversos conflictos bélicos con Gran Bretaña, tales como la Guerra de Sucesión Española, la Guerra anglo-española de 1727-1729 y la Guerra del Asiento. Este panorama histórico condicionó lo que más tarde se llamaría «Edad de oro de la piratería», un período en el cual los grandes imperios europeos de la época como Gran Bretaña, España, Holanda, Portugal y Francia pugnaban por el comercio y la colonización de nuevas tierras. El bandolerismo marítimo y el saqueo organizado estaban a la orden del día.

Con 25 años se embarcó en la carrera de Indias entre los años 1703 y 1705, periodo en el que fue dueño y capitán de la fragata El Ave María y las Ánimas, barco con el que navegó desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife hasta el de La Habana. Sus conocimientos sobre los medios de transporte y de las mercancías exportadas desde las Canarias hacia las Indias Occidentales le permitieron obtener grandes beneficios. Estos los invirtió en adquirir tierras para el cultivo principalmente de la vid cuya producción tenia como destino América. 

Amaro no tardó en involucrarse en  Dinastía Borbónica y a sus intereses atlánticos. Unido a una compañía comercial (La compañía de Honduras), Amaro capitaneó el barco Nuestra Señora de la Concepción a Caracas, en virtud de una Real orden dada en el Palacio de El Pardo de Madrid el 26 de septiembre de 1714. 

En marzo de 1719, Amaro Pargo tuvo problemas con la justicia, pues fue detenido por la Casa de Contratación de Cádiz por impedir que revisaran uno de sus navíos.​ ​Amaro aclaró que este barco, apodado "El Blandón" transportaba cacao. Sin embargo, ante la insistencia del Gobernador Francisco de Varas para detener al corsario y llevarlo a prisión, Amaro informa directamente al Rey Felipe V de lo sucedido y acusó a Francisco de Varas de abuso de autoridad, de la poca eficacia de su administración y de corrupción. Tras esto, el asunto quedó zanjado a favor de Amaro que quedó en libertad.

 
Ruinas de la casa de Amaro Pargo


La patente de corso de Amaro Pargo nunca ha sido encontrada. Sin embargo documentos de la época lo involucran en incursiones corsarias, tales como la captura de navíos pertenecientes a potencias europeas enemigas. La mayoría de estos buques apresados eran destinados a su venta o compra-venta.​ En estos documentos, estas naves capturadas suelen ser denominadas comúnmente como "presas". 

Tras la participación de Amaro Pargo en la Compañía de Honduras, el monarca Felipe V, en una Real cédula fechada en San Lorenzo de El Escorial el 24 de octubre de 1719, le autoriza la construcción de un navío "El Pontencia". Era un mercante armado con 58 cañones y con 64 codos de eslora y los 56 de quilla, con más de 16 de manga. El navío pasó a pertenecer a la Armada en 1723, pero justo un año antes abordó y saqueó un navío holandés, el "Duyvelant", estando capitaneado por Amaro Pargo.


Existían en la época cierta cantidad de corsarios y asaltantes de origen canario con los cuáles Amaro Pargo mantenía una estrecha colaboración. Dando muestra de su influencia, en 1740, el propio Amaro Rodríguez Felipe y su compañero don Nicolás María Bignoni instan al capitán Bartolomé Sánchez Carta a atacar a dos balandras inglesas que mortificaban el tráfico insular.

Obtuvo el titulo de noble, consiguiendo la real certificación de Nobleza y Armas, en Madrid el 9 de enero de 1727.

Amaro se distinguió además por varios motivos, bebía poco, era un ordenancista riguroso, no admitía a ninguna mujer a bordo de su nave. Tampoco toleraba las apuestas a las naipes o a los dados, todas las querellas debían resolverse en tierra. Amaro no estaba dispuesto a tolerar ninguna pelea entre su tripulación a bordo.

Galeón español del siglo XVIII

A lo largo de su vida consiguió grandes hazañas que lo convertirían en una leyenda de los mares. Estas son algunas de ellas.

En una ocasión, salvó la galera del rey que hacia la ruta entre el Caribe y Cádiz de unos piratas. Capitaneando su barco, Amaro resistió durante un par de horas el ataque de un buque ingles, que finalmente fue abordado y tomado. Los pocos supervivientes fueron ahorcados. La mayoría eran bandoleros de mar de procedencia inglesa y holandesa. Todos enemigos de la corona española. Por eso el rey lo nombró “señor de soga y cuchillo” una institución medieval.

Parte de su riqueza la consiguió en abordajes. Se cuenta también que tras haber visto a unos navíos enemigos y haciendo gala de su asombrosa intrepidez, Amaro se abrió paso entre las naves hasta encontrar la más cargada, a la que atacó y abordó. Su presa contenía entre su mercancía 50.000 monedas de oro y una cruz de diamantes destinada seguramente a alguna realeza europea. Seguidamente capturó un barco holandés, y tres días después uno inglés…

Famoso fue su encuentro con el legendario Edward Thatch, más conocido como Barbanegra. Amaro lo saludó fogueando sus cañones. Este cumplido fue cortésmente devuelto por el navío de Barbanegra que desencadenó en un hostigamiento y persecución durante varios días por parte del inglés del que Amaro logró  finalmente escabullirse.

Pirata Edward Thatch (Barbanegra)

Otro episodio fue cuando tras un saqueo a unos bucaneros en el Caribe, Amaro y su tripulación llegaron a puerto confiados haber dado fin a su misión. 
Acompañado por unos cuantos de sus hombres y en una céntrica calle de tabernas y prostíbulos, le salieron al paso una manada de asaltantes rezagados y vengativos atacando a traición. El capitán tuvo que enfrentarse solo con su sable a tres de ellos. Amaro resultó herido de muerte cuando uno de los asaltantes, el más bravo, le asestó repetidas puñaladas. Logró salvar su vida de una puñalada en el corazón por llevar un cobertor, (pieza ceñida al cuerpo junto a la carne, prenda de una Santa de la cual era devoto).

Se cuenta que en uno de sus regresos a Tenerife, con su tripulación a bordo de la nave “Fortuna”, y trayendo una carga muy importante, la serenidad del viaje fue interrumpida por el grito del gaviero. “Buque pirata con bandera sarracena”. Amaro Pargo añadió: “Los Afortunados a las armas”.
Se posicionaron juntos los barcos, después se lanzaron los garfios, se produjo el abordaje y un violento enfrentamiento cuerpo a cuerpo, sin tregua, con predominio de los turcos que vencían a las fuerzas del corsario español. Pero mientras se sucedía el combate, un esclavo negro de Amaro llamado Cristóbal en compañía de varios hombres, liberaron a un grupo de prisioneros cristianos que habían sido capturados en unas de las incursiones frente a las costas europeas, siéndoles útiles en su apoyo para la victoria. Retrocediendo el capitán sarraceno, sus marineros lo siguieron y la bandera enemiga se arrió en testimonio de rendición y vasallaje. Quedaron los turcos prisioneros y Amaro continuó su marcha con la presa obtenida.

Abordaje típico de la Edad de oro de la piratería

Por su condición de ferviente católico, Amaro Pargo estaba vinculado con un sinfín de fundaciones de estamento religioso. Fue devoto de sor María de Jesús, una monja de la Orden de los Predicadores y del convento de Santa Catalina. Esta devoción lo llevó a costear su aparato fúnebre, lo que también implicó la construcción de un mausoleo tres años después de la muerte de sor María de Jesús. Asimismo donó el sarcófago ornamentado con orlas que enmarcan cinco composiciones poéticas, en una de las cuales el corsario oculto su sobrenombre Pargo, que se puede encontrar si se unen las primeras letras de cada verso. Este sarcófago es abierto cada 15 de febrero, con tres llaves que giran en diferentes sentidos.

También contribuyó a la mejora de vida de los más necesitados en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna. Compró un tributo vinculado al mantenimiento de los pobres de la cárcel de la ciudad, ocupando el cargo de síndico personero del Cabildo de Tenerife, propuso poner "en circulación monedas de "cuartos" y "ochavos" para mejorar la preocupante situación financiera y de liquidez" de la economía de subsistencia del archipiélago.

Cuerpo incorrupto de Sor María de Jesús de León y Delgado


La casa de Amaro Pargo en el barrio de Machado, en el municipio de El Rosario, ha padecido constantes saqueos con el objeto de encontrar el supuesto tesoro que escondió. Las historias sobre este tesoro son variadas, algunas lo ubican en el entorno de los roques de Anaga, mientras que otras lo sitúan en la zona de la Punta del Hidalgo y la cueva de San Mateo, al noreste de Tenerife.

El tesoro se compondría de "plata labrada, joyas de oro, perlas y piedras de valor, porcelana china, ricas telas, cuadros y quizá los 500 000 pesos fuertes".

Amaro Pargo murió el 14 de octubre de 1747 en su ciudad natal, siendo enterrado en el convento de Santo Domingo de Guzmán, en el sepulcro de la capilla de San Vicente de la que era propietario. En su lápida de mármol está grabado el escudo de su familia y una calavera, símbolo que sustituye a la cruz latina para evitar que la tumba fuera pisada por los fieles. Erróneamente se ha pensado que este símbolo era una representación pirata. 

Su testamento acumuló un gran patrimonio constituido por 733 fanegadas, 42 casas, muebles, cuadros, ornamentos litúrgicos y mercancías, entre otros.

Su esclavo negro Cristóbal, moriría unos meses después el 17 de enero de 1748  y fue enterrado junto a Amaro Pargo. Un documento de la época dice que era libre y de unos 80 años de edad. Amaro indicó en su testamento que este esclavo era de apellido Linche y dispuso que, por parte de sus herederos, nunca le faltara comida, vestimenta ni atención cuando estuviera enfermo, así como que fuera enterrado en su sepultura, es decir, en la de la familia Rodríguez Felipe.

Tumba de Amaro Pargo

En noviembre de 2013 se realizó la exhumación de sus restos por un equipo de antropólogos, arqueólogos y forenses de la Universidad Autónoma de Madrid, con la finalidad de estudiar la figura de Amaro Pargo, incluyendo pruebas de ADN y la recreación de su rostro. 
Según los registros históricos, junto a Amaro fueron enterrados sus padres y su sirviente negro, Cristóbal Lynch o Linche. Aparte de estos había seis personas más, que podrían tratarse de sobrinos o sobrinos-nietos. Además, se encontraron cuerpos de bebés sin parentesco con Amaro Pargo, lo que podría atender a la costumbre de enterrar a los recién fallecidos sin bautizar con un adulto que los pudiese guiar hacia el cielo.
La exhumación fue financiada por la empresa francesa de videojuegos Ubisoft con el objetivo de documentar e investigar la figura de Amaro Pargo como corsario para la cuarta entrega de la saga con el título Assassin's Creed IV: Black Flag.


Resumen de su vida y exhumación


Publicar un comentario

0 Comentarios


EVOLUCIÓN DEL IMPERIO ESPAÑOL

EVOLUCIÓN DEL IMPERIO ESPAÑOL